En octubre de 1999 fue inaugurada la Planta Coronel y en noviembre de 2001, la Planta Mejillones. Estas dos plantas poseen características tecnológicas y estéticas especiales que las hacen novedosas y atractivas. Con respecto a la estética, destaca el concepto con que fueron diseñados los terrenos donde no existen instalaciones físicas, ya que las áreas verdes son privilegiadas y maximizadas. En este sentido, resalta particularmente la Planta Mejillones, ubicada en pleno Desierto de Atacama, con 24 mil metros cuadrados de áreas verdes, desarrolladas junto con la implementación de un proceso de tratamiento de aguas salinas, utilizando la tecnología de osmosis inversa (desalinización).Las tecnologías utilizadas en ambas plantas, tanto para las operaciones como para el monitoreo de éstas, son de última generación. Adicionalmente, todo el flujo de materiales que se genera en los procesos de las dos plantas se desarrolla en condiciones protegidas del medio exterior y en cada punto de transferencia existen captadores de polvo y filtros para el control de emisiones.
Las dos plantas realizan su proceso de elaboración de cemento a partir de la molienda de materias primas. Por el tipo de proceso que desarrollan, su comportamiento ambiental está determinado por el nivel de emisiones de polvo que puedan generar. Ambas plantas están diseñadas para un nivel de emisión garantizado de 25 mg/m3N de material particulado.
La construcción y puesta en marcha de las plantas Coronel y Mejillones requirieron de una inversión cercana a los 60 millones de dólares. De este monto, una parte significativa se destinó a la adquisición de equipos y construcción de instalaciones que garantizan el desempeño sustentable de ambas operaciones en el tiempo. Es así como, en la Planta Coronel se utilizó cerca de un 10% del total de su inversión para dichas actividades, y en la Planta Mejillones, más de 15%.